Ya ha llegado la primavera y con ella lo más seguro es que notes que llevas unos días cansado y con pocas ganas de hacer cosas. Tranquilo, se llama astenia primaveral y no es ninguna enfermedad.
La astenia primaveral es un estado de cansancio y debilidad que aparece junto con la llegada del buen tiempo. Se debe, entre otras cosas, al cambio horario (¡recuerda que el próximo sábado 26 de marzo adelantamos una hora nuestros relojes!), a las modificaciones ambientales y al cambio de rutina (anochece más tarde por lo que los días se alargan más). Todo esto hace que la producción de endorfina, las llamadas hormonas del bienestar, disminuya.
Además el aumento de horas de luz nos altera ya que la segregación de melatonina (hormona que regular el sueño) cambia y con ello nuestras rutinas de sueño.
Los síntomas suelen ser los siguientes:
- Cambios de humor.
- Dolor de cabeza constante.
- Falta de apetito.
- Falta de memoria.
- Libido baja.
- Somnolencia diurna.
- Tono vital bajo.
- Trastorno del sueño.
- Tristeza sin razón aparente.
Normalmente la astenia primaveral dura entre una y tres semanas, el tiempo que nuestro cuerpo tarda en habituarse al nuevo clima y horario. Por esto mismo no se considera ni enfermedad ni patología, sino un trastorno adaptativo.
Consejos para sobrellevar mejor este periodo adaptativo:
- Buena alimentación. Toma cinco comidas al día para aportar los nutrientes necesarios a tu organismo.
- Descansa bien. Intenta dormir como mínimo 8 horas, cena al menos 3 horas antes de irte a dormir, vete a dormir siempre a la misma hora y procura que tu habitación tenga una temperatura adecuada, unos 18ºC.
- Haz deporte. Pero con moderación, una buena caminata o nadar unos largos estimula la producción de endorfinas.
- Haz un desayuno completo. El desayuno es de vital importancia en la lucha contra la astenia. No puede faltar un lácteo, cereales integrales y una pieza de fruta.
- Hidrátate. Bebe al menos dos litros de agua al día para que tu salud no se resienta.
- Fíjate unos horarios de descanso y alimentación y no los cambies.
- No te automediques. No tomes complejos vitamínicos sin consultar antes a tu médico. Es algo puntual y tampoco te pasará nada por sentirte más cansado de lo normal unos días.
¡Seguro que siguiendo estos consejos se te hace más llevadera esta adaptación!




