¿Despertar a tu pequeño cada mañana se convierte en misión imposible? ¿Te lleva más de 15 minutos que salga de la cama y nunca consigues ir sin prisas al colegio? Los niños suelen estar más activos a la hora de irse a la cama y luego por las mañanas no quieren salir de debajo de las sábanas ¡es normal! Además, algo muy importante a tener en cuenta es que los más pequeños no tienen sentido del tiempo, es decir, no entienden que “solo faltan 20 minutos para que empiecen las clases y haya que darse prisa”. No es que no quieran hacer las cosas más rápido, es que no lo ven necesario, y si hay algo más interesante para ellos (ver la televisión, dibujar o hacer figuras con las tostadas) lo harán en ese mismo momento.
Pero existen algunos truquillos y pasos a seguir para conseguir que todos nos despertemos de mejor humor y las mañanas sean más fáciles ¡síguelos y verás cómo cambian vuestras mañanas!
- Pon tu despertador siempre media hora antes para que hagas todas tus tareas antes de que tu hijo se despierte y así estar luego más relajada.
- Si tu hijo no utiliza uniforme para ir al cole, prepara la ropa la noche anterior.
- Antes de despertarlo comprueba el movimiento de sus ojos, si está en la fase REM éstos se moverán rápido y significa que está soñando por lo que deberás esperar a que pase esta fase (suele durar pocos minutos).
- Lo mejor para despertar a un niño no es encenderle la luz, ya que así solo conseguirás que se despierte sobresaltado. Mejor entra en silencio y abre las persianas.
- Acuerda con el niño cómo despertarlo: hacerle cosquillitas en la mejilla, darle un beso o ponerle música bajita suelen ser tres buenas opciones.
- Si tu hijo no lleva nada bien madrugar y tarda en salir de la cama, despiértalo 15 minutos antes de la hora a la que debería levantarse para así dejarle tiempo a remolonear en la cama.
- No dejes el baño para las mañanas. Aunque a los adultos no suele gustar empezar el día con una buena ducha, a los más pequeños no suele gustarles eso de tener que ducharse tan temprano. ¡El baño mejor para la tarde!
- Por suerte a los niños les encanta ganar a todo lo que jueguen por eso idea un juego: pon una alarma (unos 15-20 minutos) y proponle asearse, vestirse y desayunar antes de que suene. Si lo consigue prémiale con algo que le guste como colofón final al desayuno.
- Se ha demostrado que entre las 20.30 y las 21.00 el cerebro del niño tiene mayor predisposición a relajarse, por lo que esta es la hora ideal para acostarlos.
- Es normal que por las mañanas el niño tenga algo de sueño pero si notas que tiene demasiado intenta que por las noches se vaya a la cama antes, quizás no esté descansando lo suficiente.
- Lo mejor es empezar el día con música, pon banda sonora a vuestras mañanas con canciones que les guste para que empiecen el día con energía y de buen humor.
También es muy normal en niños que los fines de semana sea cuando ellos quieran madrugar más de la cuenta. Si tu hijo suele despertaros los sábados y domingos muy temprano prueba a acostarlo unos 30-45 minutos más tarde de lo que suele hacerlo entre semana y mientras lo acuestas explícale que al día siguiente puede jugar solo en su cuarto un rato antes de despertaros.
Esperamos que estos consejos os sea de ayuda y empecéis cada mañana con una sonrisa de oreja a oreja 🙂





Muy buenos consejos!! Tan importante es tener el colchón adecuado para un buen sueño como despertarse con buen humor para tener un buen día. Estos truquillos nos servirán…